AWAW-009 I Let A Runaway Girl Stay At My House [Hentai Live Action][Descarga Mega y Mediafire] Online

 

AWAW-009 I Let A Runaway Girl Stay At My House And Have Sex With Her For Free! At First She Didn’t React, But When I Put My Big Dick In Her Raw, She Came Over And Over With An Ahegao Face! She Turned Into A Really Sexy Girl!

En una noche lluviosa, un hombre solitario encuentra a una joven fugitiva temblando bajo la lluvia. Compadecido, la invita a su casa para que pase la noche. Ella, con el cabello empapado y ropa ajustada que resalta sus curvas, acepta sin decir mucho. Al principio, se muestra distante, sentada en el sofá con las piernas cruzadas, ignorando sus intentos de conversación. Él le ofrece comida caliente y una ducha, pero ella solo asiente, sus ojos evasivos.

 

image host image host image host image host image host image host image host

 

Información:

Título completo: AWAW-009 I Let A Runaway Girl Stay At My House And Have Sex With Her For Free! At First She Didn’t React, But When I Put My Big Dick In Her Raw, She Came Over And Over With An Ahegao Face! She Turned Into A Really Sexy Girl!
Protagonista: Yura Kana
Estudio: Madonna
Fecha de estreno: 2025-11-12
Peso: 3.4 gigas
Duración: 123 minutos
Censura: Sí
Formato: mp4
Calidad: Excelente
Uploader: Bunnygirl
Contraseña: colitahentai

¡Descarga Sin Publicidad!

What's it?
It's simple, here the donors have exclusive access to the download links bypassing shorteners and advertising.

¿Qué es esto?
Es simple, aquí los donadores tienen acceso exclusivo a los links de descarga sin pasar por los acortadores ni ningún tipo de publicidad.

More Info / Más Información  

 

Enlaces con Publicidad:

 

DropDownload:             Opción 1   Opción 2   Opción 3   Opción 4

Descarga Mediafire:      Opción 1   Opción 2   Opción 3   Opción 4

Descarga Mega:             Opción 1   Opción 2   Opción 3   Opción 4

Descarga Keep2share:   Opción 1   Opción 2   Opción 3   Opción 4

Online por Colitatube

 

 

Esa misma noche, mientras ella duerme en la habitación de invitados, él no puede contener su deseo. Se acerca sigilosamente, deslizando su mano bajo las sábanas. Ella se despierta sobresaltada, pero no grita ni se resiste; su cuerpo permanece inmóvil, como si estuviera en shock. Él, excitado por su pasividad, se quita la ropa y se posiciona sobre ella. Con movimientos lentos, introduce su miembro erecto y grueso directamente en su interior húmedo, sin protección alguna. Al inicio, ella no reacciona: sus ojos están abiertos pero vacíos, su respiración apenas alterada, como si estuviera desconectada.
Sin embargo, a medida que él embiste con más fuerza, algo cambia. Su cuerpo comienza a temblar involuntariamente. Sus caderas se arquean por instinto, y un gemido ahogado escapa de sus labios. Él acelera el ritmo, sintiendo cómo su interior se contrae alrededor de él, apretándolo con una intensidad creciente. De repente, su rostro se transforma: los ojos se ponen en blanco, la lengua cuelga fuera de la boca abierta en un éxtasis descontrolado, saliva goteando por las comisuras. ¡Está teniendo un orgasmo tras otro! Sus uñas se clavan en su espalda, y sus piernas se envuelven alrededor de su cintura, pidiéndole más sin palabras.
Lo que empezó como una noche de hospitalidad se convierte en una maratón de pasión desenfrenada. Él la voltea, penetrándola desde atrás mientras ella jadea y se retuerce, su expresión de placer distorsionada en una mueca de puro deleite. Cada embestida la hace convulsionar, chorros de fluido escapando de su entrepierna, empapando las sábanas. Ella, que al principio era fría y distante, ahora se transforma en una amante insaciable. Se monta sobre él, moviendo sus caderas con furia, sus pechos rebotando al ritmo de sus gemidos agudos. Él la agarra por las nalgas, guiándola para que sienta cada centímetro de su grosor llenándola por completo.
Horas después, exhaustos pero satisfechos, yacen entrelazados. Ella, con el rostro aún marcado por esa expresión de éxtasis ahegao, le susurra que quiere quedarse más tiempo. Lo que era una chica fugitiva y reservada se ha convertido en una mujer sensual y adicta al placer, rogando por más rondas de sexo intenso y sin barreras. Él la complace una y otra vez, explorando posiciones nuevas: ella de rodillas succionando con avidez, él lamiendo sus pliegues hasta hacerla gritar de nuevo. Su cuerpo responde con squirting repetido, orgasmos que la dejan temblando y pidiendo clemencia, solo para volver a empezar.
Al amanecer, la casa está llena de ecos de sus encuentros: fluidos por todas partes, cuerpos sudorosos y marcados. Ella ya no es la misma; ha despertado su lado más erótico, convirtiéndose en una compañera sexual perfecta, dispuesta a todo por ese placer crudo y gratuito que él le ofrece. ¡Una noche que cambia sus vidas para siempre en un torbellino de lujuria desatada!