MKON-126 A Cute And Fair-skinned Student [Hentai Live Action][Sin Censura][Descarga Mega y Mediafire] Online

 

MKON-126 A Cute And Fair-skinned Student Invited Me To A Love Hotel And I Couldn’t Refuse, So I Ended Up Creampieing Her. As A Teacher, I Swore I’d Never Lay A Hand On My Students… Fuwari Mashiro

Era un profesor dedicado, convencido de que su rol exigía una distancia absoluta con las alumnas. Había jurado jamás cruzar esa línea invisible, mantener la ética por encima de cualquier tentación. Pero todo cambió un día cualquiera después de clases.
Fuwari Mashiro, una estudiante de piel pálida y extremadamente suave, de rostro angelical con ojos grandes y sonrisa inocente que escondía una audacia inesperada, se le acercó con naturalidad. Le pidió ayuda con unas dudas, luego sugirió tomar algo para charlar con calma. Él aceptó, pensando que sería solo una conversación breve en una cafetería cercana.
Sin embargo, ella lo guio con dulzura pero firmeza hacia una calle más discreta, hasta la entrada de un love hotel discreto y moderno. “Solo un rato, sensei… nadie nos verá”, susurró con voz suave mientras tomaba su mano. El corazón le latía con fuerza; sabía que debía negarse, pero la calidez de su piel, su perfume ligero y esa mirada suplicante lo desarmaron.

 

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Información:

Título completo: MKON-126 A Cute And Fair-skinned Student Invited Me To A Love Hotel And I Couldn’t Refuse, So I Ended Up Creampieing Her. As A Teacher, I Swore I’d Never Lay A Hand On My Students… Fuwari Mashiro
Protagonista: Mashiro Fuwari
Estreno: 2026-02-24
Estudio: Kaguya Hime Pt / Mousozoku
Duración: 122 minutos
Censura: No
Formato: mp4
Peso: 1,34 gigas
Calidad: Excelente
Uploader: Bunnygirl
Contraseña: colitahentai

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Online por Colitatube

 

 

Entraron en la habitación tenuemente iluminada con luces rosadas, ella se quitó la chaqueta del uniforme lentamente, revelando su figura delgada y delicada. Se acercó, lo besó con labios tiernos pero insistentes, explorando su boca mientras sus manos pequeñas recorrían su pecho. Él intentó resistir una última vez, murmurando que esto no debía pasar, pero ella lo silenció con otro beso más profundo, presionando su cuerpo contra el suyo.
Pronto estaban en la cama. Ella se colocó encima, moviéndose con ritmo lento al principio, dejando que él sintiera cada centímetro de su interior cálido y estrecho. Gemía suavemente contra su oído, pidiéndole que no parara. Él, ya rendido, la sujetó por las caderas y empujó hacia arriba, sincronizándose con sus movimientos ondulantes. Cambiaron de postura: ella se inclinó hacia adelante, apoyada en las manos, mientras él la tomaba desde atrás con embestidas profundas y controladas, escuchando cómo su respiración se aceleraba y sus suspiros se convertían en jadeos placenteros.
La excitación creció hasta volverse incontrolable. Ella le rogó que no se retirara, que la llenara por completo. Él obedeció, perdiéndose en la sensación intensa, liberándose dentro de ella en oleadas calientes mientras ambos temblaban abrazados. No fue solo una vez; repitieron el encuentro varias veces esa tarde, explorando diferentes formas de unirse: ella de espaldas sobre él, cabalgándolo con energía juvenil; luego acostados de lado, penetrándola con lentitud mientras se besaban sin parar.
Al final, exhaustos y sudorosos, ella sonrió satisfecha, acurrucada contra su pecho. “Sensei… esto será nuestro secreto, ¿verdad?”, dijo con voz juguetona. Él, aún aturdido por lo sucedido, solo pudo asentir, sabiendo que había roto su promesa más sagrada, pero incapaz de arrepentirse del todo ante esa chica de piel nívea que lo había seducido sin esfuerzo.
La culpa llegaría después, pero en ese momento, solo existía el eco de sus gemidos y la promesa implícita de que volvería a suceder.