MKMP-747

MKMP-747 Summer Spent Playing Secretly From Parents, With Tan Lines On The Face. Jav Live Action Sin Censura Online HD

MKMP-747 Summer Spent Playing Secretly From Parents, With Tan Lines On The Face.

MKMP-747 Summer Spent Playing Secretly From Parents, With Tan Lines On The Face. La casa del hombre mayor se alzaba tranquila en un barrio residencial de Tokio cuando llegaron las tres jóvenes. Llevaban el cabello negro recogido en dos coletas altas que saltaban con cada paso, rostros de una inocencia casi infantil y cuerpos dorados por el sol del verano. Sus pechos eran pequeños y firmes, marcados por claras líneas de bronceado que dibujaban el contorno de un bikini diminuto; las mismas marcas blancas cruzaban sus caderas y el delicado triángulo de su intimidad, contrastando con la piel tostada del resto del cuerpo. Venían a pasar todas sus vacaciones de verano con él, y ambas partes lo sabían desde el primer mensaje. En MKMP-747, entraron sin vacilar. Él las esperaba en el salón, ya con el yukata suelto. Les ordenó que se quitaran la ropa despacio. Las tres obedecieron. Las coletas se balancearon mientras se desnudaban, revelando pechos pequeños de pezones rosados enmarcados por las marcas del sol, vientres planos y coños suaves cuyo vello había sido dejado solo en una fina línea sobre la piel más pálida. En MKMP-747, el hombre las miró con calma, el pene ya duro bajo la tela.

📄 Información del Contenido:

📌 Título: MKMP-747 Summer Spent Playing Secretly From Parents, With Tan Lines On The Face.
🦸🏼‍♀️ Protagonistas: Minasuki Hikaru, Fuyue Kotone, Amaha Ririka
🎓 Estudio: Million
📅 Estreno: 2026-08-11
🚫 Censura: No
⏳ Duración: 150 minutos
💾 Tamaño: 1,60 gigas
📤 Uploader: Bunnygirl
🔐 Contraseña: colitahentai

Aviso publicidad
Enlaces con publicidad
Algunos accesos pueden mostrar anuncios antes del contenido.
¿Prefieres enlaces sin publicidad? 👉 Sé un Conejo 🐰
MediaFire:
Keep2Share:
Ver Online (ColitaTube):

 

En MKMP-747, las hizo arrodillarse. La primera se acercó y tomó su miembro grueso entre ambas manos, lamiéndolo con lengua lenta mientras las otras dos le besaban el cuello y el pecho. Él las guió una a una. Hizo que la de pechos más redondos se montara a horcajadas sobre su regazo y se hundiera hasta el fondo. El coño estrecho y caliente la llenó por completo; ella empezó a cabalgarlo con movimientos vigorosos, las coletas saltando, los pequeños pechos temblando. Las otras dos se inclinaron a lamerle los pezones bronceados y a besar el punto donde el pene entraba y salía de ella. En MKMP-747, cuando la primera se corrió, él la puso de rodillas en el sofá y la penetró por detrás con embestidas profundas, una mano tirando de una coleta. La segunda se colocó debajo para lamer el coño abierto y el pene brilloso. En MKMP-747, la tercera se sentó sobre su cara, frotando su intimidad dorada y húmeda contra su lengua. Él chupó el clítoris hinchado y empujó los dedos dentro de ella mientras seguía follando a la otra. Las horas se disolvieron en un ciclo de cuerpos sudorosos. Las tres se entregaron gustosas a cada requerimiento. Él las hizo chupar su pene juntas, tres bocas trabajando al mismo tiempo, coletas cayendo sobre sus muslos. Las penetró una tras otra en el tatami: de frente, de espaldas, de lado. Les abrió las piernas hasta el límite, les chupó los coños hasta hacerlas chorrear, les metió los dedos en el culo mientras las follaba. Las marcas blancas de sus pechos y caderas brillaban con el sudor. Cuando eyaculó, lo hizo sobre sus lenguas y rostros, y les ordenó que se besaran para compartir el semen espeso. Durante los días siguientes de vacaciones el ritmo no disminuyó. Por las mañanas las despertaba ya duro y las usaba en la cama; por las tardes las llevaba al sofá o al baño; por las noches las extendía sobre el futón y las montaba hasta que sus cuerpos jóvenes temblaban de agotamiento. Ellas gemían, pedían más, se ofrecían de rodillas o de cuatro con las coletas desordenadas y los coños hinchados. Sus cuerpos dorados, pechos pequeños y marcas de sol se convirtieron en el escenario perfecto de su deseo. Al final de cada jornada las tres yacían abiertas, usadas y satisfechas, sabiendo que aún quedaban semanas enteras de verano para seguir entregándose completamente a él.